Introducción:
El dilema de América Latina, frente al nuevo milenio que se avecina, es completar su emergencia como una civilización propia, diferente de las otras que se disputarán roles protagónicos en el escenario mundial, o terminar convertida en un anodino apéndice de Occidente, destino al que el resto de las regiones periféricas ya ha escapado. La primera alternativa implica un esfuerzo por desarrollar los aspectos específicos de nuestra cultura y promover su universalización, mientras que la segunda parte corre aparejada a un creciente aplanamiento de lo propio, a una banalización de los símbolos y de todo nuestro imaginario social, para imponer los subproductos culturales de una modernidad consumista que se ha vaciado ya de contenidos éticos y filosóficos, por lo que en verdad poco tiene que ofrecer.
Enlace:

No hay comentarios:
Publicar un comentario