Introducción:
Una obra de arte debe analizarse como la consecuencia de una serie de factores que componen una unidad o un conjunto. El punto de partida es la contemplación de la obra en sí misma, su estética, su aproximación o no a cánones establecidos, su aportación o innovación dentro de un estilo concreto. Una vez establecido este primer contacto, el conocimiento del artista, autor de la obra, nos permite comprender de una forma más clara y concisa los pormenores de su elaboración y estilo. No es esencial este conocimiento para analizarla pero hay que entender que la obra artística no responde sólo a cánones estilísticos sino que forma parte de un engranaje social, cultural y, a veces, político que compone su propia entidad.
Enlace:

No hay comentarios:
Publicar un comentario